TIEMPOS
PRIMITIVOS
Cuando se estudia el poblamiento nacional o regional, necesariamente hay
que referirse al poblamiento del continente americano y en forma especial al de
América del Sur.
Dos son las teorías que tratan de explicar la presencia del hombre en
América: la autoctonista y la inmigracionista.
La teoría autoctonista, afirma que el hombre americano, se originó en el
propio continente. Este planteamiento fue hecho por el argentino Florentino
Ameghino en el siglo pasado y se vio favorecido por los estudios de Darwin
sobre el origen del hombre. Es decir que América fue uno de los focos donde en
forma más intensa se desarrolló el proceso de la evolución de las especies.
El erudito argentino Antonio León Pinelo, escribió una obra que tituló
“El paraíso en el nuevo mundo” donde relata que el paraíso terrenal estuvo en
el Perú y Noé construyó el arca en un lugar ubicado entre Lima y Nazca, cuando
se produjo el diluvio, la nave bíblica arrastrada por corrientes y por fuertes
vientos, navegó durante 150 días yendo a posarse en el monte Ararat en el Asia
Menor. Posteriormente y tras la dispersión de los descendientes de Noé por el
problema de la torre de Babel, el
continente americano volvió a repoblarse.
León Pinelo que fue amigo de Calancha, del Padre Cabello de Balboa y de
Montesino, plantea pues una teoría autoctonista anterior a Ameghino, pero sobre
bases bíblicas y no por evolución de las especies.
El cronista Gómara, supone que la antigua Atlántida tan mencionada por
los filósofos griegos no fue otra cosa que el continente americano y no cree en
el hundimiento de ese continente relatado por el gran filósofo Platón. Sin
embargo, para muchos la Atlántida
era parte del continente americano y ocupaba el lugar de la Antillas,
por eso al hundirse solo quedaron como islas las partes mas elevadas.
Ameghino con su obra “Antigüedad del hombre en el plata” lanzó en 1870
la teoría, de que los restos óseos que había encontrado en Argentina
pertenecían a una especie de mono antecesor del hombre, y que vivió nada menos
que de la era terciaria. En 1884, elaboró un cuadro filogénico de la humanidad,
en el cual comienza con una especie que era más mono que hombre y que llamó
Prosimia Primitiva. A éste suceden varios eslabones hasta llegar a una especie
antecesora, inmediata al hombre a la que llamó proto-homo.
Muchos científicos apoyaron la teoría de Ameghino, el que se sintió
alentado para hacer un llamado a los estudiosos del mundo entero, a fin de que
confirmaran o refutaran sus teorías. Uno de los que mostró gran disconformidad
fue el científico Alex Hrdlicka, que demostró que los restos fósiles sobre los
que Ameghino había levantado su teoría correspondían a tiempos relativamente
modernos.
Sin embargo, aún no se ha dicho la última palabra sobre el autoctonismo
del hombre americano, por que en la planicie del Collao, del lado boliviano se
han encontrado restos fósiles de hombres muy primitivos junto a restos de
animales de especies desaparecidas. Eso llevó al antropólogo polaco Arturo
Posnansky a tratar de revivir la teoría autoctonista con su obra ¿Es o no
oriundo el hombre americano de América?
Aún en el caso de haber existido en América un hombre autóctono del
continente eso no descarta que también
hayan llegado gentes de afuera en tiempos muy lejanos que todavía no ha
sido posible precisar.
Entre los inmigracionistas también hay criterios diferentes, no solo en
cuanto a las fechas del poblamiento, sino al origen de las corrientes
migratorias.
Hay
inmigracionistas que aseguran la existencia de un solo punto de partida de las
oleadas de gentes.
Otros plantean el origen múltiple.
Para una mejor comprensión del tema, debemos echar una ojeada al mapa de
Alaska en América del Norte y allí podremos apreciar que un cortísimo pasaje de
mar separaba Alaska de Siberia, o lo que es lo mismo América de Asia.
Pues bien. Durante la cuarta y última glaciación, los hielos del polo
Norte avanzaron y cubrieron todo el Canadá formando una gran masa de hielo
hasta Groenlandia, pero el fenómeno respetó la mayor parte de Alaska. Eso
ocurrió
entre los años 100.000 a
12.000 antes de la era cristiana. La glaciación motivó en Alaska que el nivel
de las aguas bajara y con eso desapareció prácticamente el estrecho de Bering,
que más bien se convirtió en un istmo o especie de puente entre Asia y América.
Muchos animales como el mamuth, el bisonte y los renos pasaron el puente
huyendo de los grandes fríos y bajaron a las zonas templadas de los Estados
Unidos. Los primitivos mongoles que eran pueblos cazadores, siguieron tras de
su presa y pasaron a pie firme por el “puente” de Bering y más tarde fueron
oleadas de hombres, que incluso salvaron por otros lugares las distancias que
separaba a los dos continentes utilizando pequeñas embarcaciones.
Los hombres que llegaron a Alaska y luego a Estado Unidos y más tarde a
México eran muy primitivos. Desconocían el uso de la rueda y del hierro, pero
si utilizaban el fuego y como armas defensivas y ofensivas la piedra y el
hueso. Se alimentaban de la caza y por eso eran nómades y también recolectores
de frutos vegetales.
Alex Hrdlicka es el principal sostenedor de la teoría inmigracionista,
considerando un solo grupo racial: el
mongol como integrante de las corrientes migratorias y suponía al hombre
americano no más de 30.000 años.
Oswaldo Menghin en su obra “Origen y desarrollo racial de la especie
humana” es partidario del origen múltiple y supone que el poblamiento de
América se realizó en tres oleadas migratorias de diversa procedencia.
La primera oleada correspondió a un tipo racial no mongólico, con
ciertas semejanzas con el hombre europeo, que llegó hace unos 70.000 años por
Bering cuando por efectos de la glaciación, había dejado de ser estrecho y se
había convertido en un istmo. Por consiguiente el paso, fue a pie firme. Eran
los európidos y fueron los primeros pobladores de América del Norte.
La segunda corriente fue la de los melanésidos, procedente del
Archipiélago de la Melanesia,
que favorecidos con las corrientes ecuatoriales del océano Pacífico, cubrieron
una apreciable distancia para poblar la costa oeste de México y América
Central.
La tercera corriente fue la mongólica, que pasó el mar de Bering en pequeñas
embarcaciones, y como lo hicieron en gran número, impusieron por mezcla a los
que encontraron, sus rasgos de tipo mongol. Estos grupos humanos avanzaron de
México a la América Central
llegando al istmo de Panamá y también a las islas de las Antillas.
Desde Panamá y de las Antillas pasaron a la América del
Sur.
Paul Rivet, antropólogo francés contemporáneo, vivió algún tiempo en el
Ecuador y Colombia y se dedicó al estudio del hombre americano hasta el día de
su fallecimiento en Paris en 1958.
Rivet plantea la ruta Oceánica de acuerdo a la cual, en oleadas
sucesivas partieron de diversos puntos de la Oceanía,
grupos navegantes y llegaron a las costas de América Central y del Sur. Pero
concretiza que no se trataron de polinesios sino de melanesios. Esta teoría
supone que los principales lugares de arribo estuvieron en las costas de
Colombia y Ecuador, pero no se descarta que también llegaron directamente a las
costas piuranas.
Otros científicos afirman, que desde la Polinesia
llegaron también por mar grupos humanos a las costas de Chile, en la misma
forma que lo hicieron a la isla de Pascua que está en medio de la ruta de
Oceanía a Chile. La presencia de los indios Fueguinos y Patagones, apoyaría esa
tesis, lo mismo que la existencia de muchos términos comunes en los lenguajes
nativos, alimentos y rasgos raciales.
Cuando por las corrientes migratorias, Panamá y las Antillas quedaron
congestionadas con una gran cantidad de tribus nómades que se movían en todas
direcciones, se produjo entonces el salto a la América del
Sur.
Las masas humanas que arribaron a América del Sur; se dirigieron hacia
el sur. Las provenientes de las Antillas, se abrieron en dos corrientes
formadas primero por los botocudos que desembarcaron en Venezuela, y avanzaron
por el sur de las Guayanas hacia el noreste del Brasil tras de sortear al
caudaloso Amazonas. Otro grupo se internó por la selva amazónica y penetró
profundamente hasta el Paraguay, y fueron los Tupi-guaranís.
Los otros grupos humanos que
llegaron a Panamá, se abrieron en una especie de abanico y el más importante
siguió el curso del río Magdalena y luego continuaron por los valles
inter-andinos, siguiendo hasta el Ecuador,
Perú y Bolivia. Fueron los Andinos.
Un segundo grupo avanzó por el
litoral, haciéndolo unas veces por mar
en trechos cortos, en balsas, estableciéndose los grupos errantes en las
proximidades de la desembocadura de los
ríos y de las quebradas.
Por último, hubo un tercer grupo que fueron los Arawacs, que penetraron
por la selva colombiana y peruana, posiblemente en tiempos en que la selva
ofrecía otras características, que la hacían mas propicia para la vida.
Con relación a la presencia de
los primeros hombres en el litoral del Perú, hay dos teorías: una que asegura
llegaron de la sierra y la otra que plantea que llegaron los primeros
pobladores costeños, por mar.
El arqueólogo peruano don Julio C. Tello afirmaba que los grupos
migratorios llegaron al Perú por la selva, y que luego de este lugar se
produjeron desplazamientos a la costa a través de los Andes. Dice Tello que el
hombre que bajó a la costa pudo sobrevivir frente al mar, por que no solo era
cazador sino también pescador, ya que en
la selva se alimentaba de los peces de los ríos y lagos de la selva.
Por los años
de 1905 el arqueólogo alemán Max Uhle había sentado la teoría de que en los
albores de la Era Cristiana, es decir hacia unos dos mil años, habían llegado
procedentes de América Central inmigrantes creando las llamadas culturas
proto-Nazca y Proto-Chimú.
En 1919, Tello descubrió la Cultura Chavín a la que suponía 3.000 años de antigüedad, es
decir que para aquel entonces era la cultura más antigua conocida por cuyo
motivo Tello la calificó como la cultura matriz del Perú.
Pero en 1962, Edward Lanning, siguiendo los datos proporcionados por
Thomas Patterson, que había explorado las desembocaduras del río Chillón,
descubrió en los sitios llamados “Cucaracha” y “Chivateros” una gran cantidad
de instrumentos de piedra, a los que se dio una antigüedad de 14.400 años. El historiador y arqueólogo
peruano Luis Lumbreras supone que la zona hoy desértica de Ancón fue antes un
bosque y que el hombre de Chivateros tendría unos 8.000 años de antigüedad.
También se estima que Chivateros no fue
un hábitat permanente, sino un centro de trabajo, de gentes trashumantes como
las del grupo Lauricocha, que llegaba por temporadas a la costa.
Por su parte Federico Engel, en 1963 encontró en Chilca restos humanos
de unos 6.000 años de antigüedad, y en Pucusana otros con antigüedad de 7.000
años. Entre esos restos figura una momia envuelta en fibras vegetales, hallada
en Paracas a los que supone 9.000 años de antigüedad.
La arqueóloga cataquense Josefina Ramos de Cox, descubrió en 1969 en la Tablada de
Lurín, cerca de Lima, restos de hombres que vivieron hace 9.150 años, donde
construían pequeñas viviendas, que más
que todo eran refugios de piedra, y fueron grandes recolectores de mariscos y
agricultores incipientes, pero ya con principios de organización.
Todo lo anteriormente expuesto vendría afianzar la teoría de Tello que el hombre de la costa provenía de la
sierra y a su vez, la gente serrana
venía de la selva. Por otra parte, el cronista Cabello de Balboa asegura que
los tallanes reconocían su origen serrano.
Pero frente a esto, los pueblos de la costa en los tiempos de la Conquista,
relataron a los cronistas españoles, una serie de mitos y leyendas de acuerdo a
las cuales su origen se debía a personajes legendarios y casi divinos, que
llegaron del mar, fundando pueblos. Entre esas leyendas destaca la de Naymlap,
llegado a las costas de Lambayeque para fundar el pueblo mochica, leyenda que
es narrada por el cronista Padre Miguel Cabello de Balboa. Casi confundiéndose
con la leyenda de Naymlap existe en Lambayeque la de Ñanla, que llegó a la
región cuando estaba muy poco poblada por gente llegada de la sierra que
sufrían los males de una mortal enfermedad que supone haya sido el paludismo.
Para explicar la creación del reino Chimú, existe la leyenda de
Tucaynamo o Chimor Capac, que llegó a las costas del departamento de la Libertad en
una gran balsa de palos, con numeroso séquito. Para el narrador de la leyenda;
el obispo trujillano Carlos Marcelo Corni, podía preceder Tacaynamo del Ecuador,
o de Tumbes.
La fundación de Tumbes se explica con una hermosa leyenda donde los
personajes principales son Tumbe y Quitumbé. El narrador fue el cronista
jesuita padre Giovanni Anello Oliva, que dice que después del diluvio ...
“quizá vinieron por mar, por las tempestades desatadas, los primeros pobladores
al Perú entrando primero por Caráquez (en la costa de Ecuador)en donde poblaron
e hicieron alto, y de donde después, tiempo adelante, se fueron extendiendo en
las demás tierras y provincias del Perú”. De Caráquez un grupo numeroso pasó a
Sumpa en Santa Elena, donde el cacique Tumbé o Tumba, logró gran prosperidad.
Tenía Tumbe dos hijos, siendo el mayor Quitumbe que era valeroso y sereno y el
otro que era Otoya muy ambicioso. Al morir Tumbe, resolvió Quitumbe conquistar
nuevas tierras y con su familia, servidores y guerreros armó una flota y se
dirigió al sur, donde fundó un pueblo al que llamó Tumbes es memoria de su
padre. Estando en Tumbes, supo Quitumbe que habían llegado a Santa Elena por
mar en grandes juncos, hombres de gran estatura que estaban cometiendo abusos,
por lo cual regresó y los derrotó.
El arqueólogo suizo Tschudi, narra la leyenda del dios Con, que llegó
por el mar a la costa norte, creó el mundo y lo pobló de hombres, animales y
plantas, pero como los hombres se portaron mal, los castigó convirtiendo a la
costa en una región árida. Compadecido, creó entonces los ríos para que los
hombres se mantuvieran con su trabajo. El dios Con tenía forma humana pero no
estaba materializado. Esta versión es coincidente con la del cronista López de
Gómara, el que puede haberse sentido influenciado por lo que dice el Génesis
sobre la Creación,
pues se observa una gran similitud.
Luego aparece Pachacamac que destierra a Con, el cual recorre la costa norte
y al llegar al Ecuador en la zona de Mantas, extiende una gran manta sobre el
mar y subiéndose a ella con su séquito, desaparece en el horizonte. Mientras
tanto Pachacamac convierte a los hombres en animales y hace caer sobre la costa
un gran diluvio, tras de lo cual crea nuevos hombres.
Viracocha, es otro dios importante en el imperio incaico. Alguno
consideran que se trata de dos
personajes. Unos dicen que significa "espuma del mar” y otros que equivale
a “hacedor”. Unas leyendas lo dan como salido del Cuzco, en donde salva al
imperio de la rebelión de los Chancas y después viaja al norte y en Portoviejo
(Ecuador), y caminando sobre las olas con su séquito se perdió en el horizonte.
Otra leyenda dice en cambio que Wiracocha salió del mar y que por eso se le
llamó “espuma del mar” y también por igual razón se dio a los españoles el
nombre de wiracochas.
Tunupa es otro personaje mítico. A la inversa de Wiracocha, aparece del
mar caminando sobre la superficie marina en Portoviejo, luego viaja al sur pasando
por Tumbes y Piura, para internarse en Parinacochas, pasando después a Arequipa
y de allí a Pachacamac donde no fue bien recibido. Por cuyo motivo, se volvió a
internar en el mar.
Todos estos mitos servirán para
reforzar la teoría de que los primitivos habitantes de Talara llegarán por el
mar.
Cuando en 1904 el arqueólogo Alemán Max Uhle hizo sus planteamientos
teóricos, supuso una antigüedad no mayor de 2.000 años para el hombre peruano.
En 1919 al descubrir Tello la Cultura Chavín,
el Cuadro de Cronología se hizo más amplio, pues se estableció la antigüedad en
3.000 años.
Pero a medida que el tiempo ha ido avanzando y se han hecho nuevas investigaciones
históricas y hallazgos arqueológicos, los criterios sobre la antigüedad del
hombre peruano se han ido modificando. Así en 1957 cuando Augusto Cardich
descubrió al hombre de Lauricocha, el salto que dio la cronología fue de 10.000
años y en 1969
Ricardo Mac
Neish con los hallazgos de Pacaicasa en Ayacucho, se proyecta a 20.000 años
atrás.
Ricardo Mac
Neish con los hallazgos de Pacaicasa en Ayacucho, se proyecta a 20.000 años
atrás.
Por lo tanto no se ha dicho todavía la última palabra sobre el origen del hombre peruano y
menos podría hacerse con relación al hombre piurano y mucho menos aún cuando
nos tenemos que circunscribir a una zona del litoral piurano como Talara.
Recién de unas pocas décadas a la fecha, se han principiado a efectuar
investigaciones arqueológicas en el departamento.
Hay tres posibilidades sobre el origen de los antiguos pobladores de la
costa piurana y son:
Que hayan llegado por mar, en grupos sucesivos a lo largo de muchos
años. Al principio con niveles culturales muy
primitivos y
luego más desarrollados.
primitivos y
luego más desarrollados.
Que hayan llegado a la sierra, sobre todo ecuatoriana donde se habían
formado centros poblacionales muy antiguos que fueron desenvolviéndose y
logrando niveles culturales elevados.
Que hayan llegado también por mar, pero de lugares muy próximos como de
la isla Puná, de Machalilla o de otros lugares del litoral ecuatoriano.
El primer supuesto de concilia con la teoría de Paúl Rivet, sobre
incursiones de los melanesios. Don Luis Valcárcel también era un seguidor de
los planteamientos de Rivet.
Engel, suponía que Chavín no era una cultura autóctona sino de influencia
China.
Los arqueólogos norteamericanos y también esposos Clifford Evans y Betty
Meggers en un voluminoso trabajo publicado en 1965 en inglés, decían que
cerámicas descubiertas en la localidad
de Valdivia al sur del Ecuador tenían 5.000 años de antigüedad y eran de
origen japonés. Ellos planteaban la teoría de que pescadores japoneses
arrastrados por la corriente marina del Kuro-sivo, habían llegado a la costa
del Ecuador y de allí penetrado al interior.
En la misma forma como los japoneses lograron llegar a las costas
ecuatorianas, pudieron también haber arribado al litoral tumbesino y piurano.
El
arqueólogo ecuatoriano Emilio Estrada que trabajó con Evans-Meggers no sólo
admite tal cosa, sino que también hayan llegado grupos mayas a nuestro litoral.
De hecho, en el sitio llamado “Garbanzal” la misión científica japonesa
encontró en 1958 ceramios en forma de copa, iguales a los de Valdivia.
En Illescas, cerca de Sechura, en 1955 León Kostritsky encontró los
restos de dos culturas diferentes. Una
muy primitiva correspondiente al pre-cerámico del que se descubrieron restos de
redes y otra cultura ya muy evolucionada, con edificios y que corresponden a
tiempos más recientes.
También cabe mencionar que en 1950 el arqueólogo inglés Ross Albert
Christensen descubrió al norte de Sechura, en Chusis los restos de toda una
ciudad a la que le suponía fantásticamente sin duda 10.000 años de antigüedad.
Engel hizo exploraciones arqueológicas en la margen derecha del río
Chira en las proximidades de su desembocadura y encontró una gran cantidad de
conchales ubicados al borde de lo que fue una antigua laguna que se extendía de
Amotape a Negritos; donde también halló restos de redes antiquísimas y otros
implementos
de pesca, pero ningún vestigio de alfarería. Para el arqueólogo francés, las
gentes que vivieron en esos lugares, solo se alimentaron de productos marinos
que pescaron o recolectaron, pues tampoco se encontró nada que hiciera suponer
que hubieran practicado alguna forma de agricultura. El uso de las redes sin
duda se hacía a pocos metros de la playa o haciendo uso de pequeñas y
rudimentarias embarcaciones.
implementos
de pesca, pero ningún vestigio de alfarería. Para el arqueólogo francés, las
gentes que vivieron en esos lugares, solo se alimentaron de productos marinos
que pescaron o recolectaron, pues tampoco se encontró nada que hiciera suponer
que hubieran practicado alguna forma de agricultura. El uso de las redes sin
duda se hacía a pocos metros de la playa o haciendo uso de pequeñas y
rudimentarias embarcaciones.
El antropólogo alemán Hans Horkheiner que llegó al Perú como profesor de
historia en la universidad de Trujillo en 1941, también es uno de los que dicen
que los peruanos primitivos utilizaron las redes. Refiriéndose
a los descubrimientos de Engel dice que en la laguna de Negritos de la
provincia de Talara, hoy seca, pero milenios atrás muy extensa, Engel descubrió
entre bancos de conchas de la era pre-cerámica más antigua, fragmentos de redes
e implementos de piedra parecidos a pesas de redes de pescar. 

Estudiando la región de Talara, desde el punto de vista de la fauna,
tanto Lanning como Patterson, aseguran que estuvo cubierto de prados, con
bosques intercalados. En el pleistoceno existieron en lo que ahora es el
tablazo, bosques con árboles gigantescos, cuyos restos han sido encontrados en
los depósitos de brea.
Por aquellos tiempos, en la zona llovía, la temperatura de las aguas
marinas era tibia y el clima húmedo.
El geólogo Georg Peterson Goulke, en “Geografía y Geología General del
Litoral Peruano”, en una parte que se refiere al Período Cuaternario, dice:
“... en el intervalo post-Máncora y pre-Talara, existía en aquella región una
paisaje con ríos permanentes o semi-permanentes consecuencia de un clima húmedo
que permitió en las cercanías de la costa nor-oeste, hoy desértica, la existencia
de mastodontes, tapires, equides, cérvidos, camélidos, carnívoros como cánides
y félides como panteras y también edentados, para citar sólo algunas de las 19
especies identificadas que se retiraron de aquellos parajes al desaparecer la
vegetación abundante, cuyos restos se encontraron igualmente en el citado
sitio”.
En 1958 Engel realizó exploraciones arqueológicas en el Bajo Chira,
cerca de Negritos y allí descubrió la antigua laguna a que nos hemos referido.
El mismo año editó en Lima su libro “Algunos datos con referencia a los sitios
pre-cerámicos de la costa peruana”.
También en 1958, los profesores de la Universidad
de Tokio, Izumi, Isida y Tereda visitaron el Valle del Tumbes, luego el Bajo
Chira, la zona próxima a Negritos y Amotape y en el sitio llamado paredones
encontraron los restos de un cementerio.
Los japoneses aseguraron que en la sección que en la sección antes
mencionada, se formaron los grupos humanos más antiguos de la costa norte.
Más tarde, en 1960 Edward Lanning, efectuó nuevas exploraciones en el
Bajo Chira y encontró restos de cerámica, lo cual mostraba que el sitio era
propicio para el desarrollo de la vida humana, y que a lo largo de siglos y de
milenios se fueron produciendo diversas manifesta- ciones culturales.
Lanning para un mejor estudio los clasificó en Negritos, Paita A y Paita
B. A los hallazgos se les daba una antigüedad de 3.000 años en su obra “Notas
sobre la Arqueología
de Piura”.
Engel encontró conchales encima de las dunas de arena, hecho que explicó
afirmando que fueron esos lugares cauces de antiguas quebradas por donde
discurría abundante agua. En esas quebradas se asentaron grupos bastante densos
de gentes en época pre cerámica, no obstante haberse encontrado restos de
cerámica junto con los conchales, en todo el sector comprendido entre Negritos
y Máncora.
En 1973 Richarson exploró la región de Amotape y el tablazo próximo y se
aseguró que los asentamientos humanos que allí se formaron tenían 9.000 años de
antigüedad. Luego pasó a explorar las quebradas Honda y Hualtacal.
Los planteamientos del antropólogo norteamericano James Richarson al
considerar al hombre del pre-cerámico de Talara una antigüedad de más de 6.000
años y hasta probablemente 9 mil años, que pudieran parecer exagerados, en
realidad no lo son, pues están de acuerdo con los planteamientos hechos por los
científicos japoneses de la universidad de Tokio que daban a los hombres del
Bajo Chira y de la región norte de ese valle, la posibilidad de ser los más
antiguos de la costa peruana.
Fue en la quebrada de Hualtacal y en quebrada Honda, en donde vivieron
esos primitivos hombres de Talara, dedicados a la caza, pues había gran
cantidad de especies, y también a la recolección.
El hombre de quebrada Honda no tenía necesidad de recorres grandes
distancias persiguiendo a su presa, porque ésta existía abundante y los
animales aprovechaban de la exuberante vegetación existente.
No obstante que por quebrada Honda, corría abundante agua, las gentes
que allí vivían no se habían iniciado en la agricultura que por otra parte, no
lo necesitaba porque la naturaleza le daba todo.
A diferencia de otros hombres cazadores, el de quebrada Honda no fue
nómade. Fue más bien un cavernícola, que se acomodó como pudo en habitáculos o
cavernas, unas naturales y otras adaptadas. Los restos de cenizas encontrados
en diversos lugares muestran que conocieron el fuego para preparar sus
alimentos.
Fatalmente los trabajos de Richardson son poco conocidos en el Perú, que
todo lo llevó a su Universidad de Pittsburgo.
Para un mejor estudio de las culturas antiguas, conviene establecer su
cronología por períodos y por épocas.
El período pre-cerámico es el más antiguo. El hombre no conocía el arte
de la alfarería, ni la agricultura. Era nómade recolector y cazador, algunas
veces se alimentaba también de peces de las orillas de mares, lagos o ríos que
capturaba con redes muy rudimentarias. Conocían el fuego, y vivían en cuevas o
habitáculos a los que difícilmente se puede llamar viviendas. Se iniciaba la
organización tribal compuesta de corto número de individuos.
En cuanto a la provincia de Talara, las gentes del pre-cerámico
habitaron en las proximidades de las Quebradas que antes era en mayor número
que las actuales y por las cuales siempre discurría agua, o en lagunas ya
desaparecidas. Algunos asentamientos en pleno tablazo, parecería ahora fuera de
toda lógica, pero la geografía de varios miles de años atrás era muy diferente.
En el Inventario Nacional de Monumentos Arqueológicos levantado por el
Instituto Nacional de Cultura, aparecen en el pre-cerámico una gran cantidad de
“Monumentos Arqueológicos” que registran el paso del hombre por tales parajes.
Damos a continuación una relación de tales monumentos:
En el Alto, al S.E. de esa localidad, en el tablazo y a la derecha de la
carretera Panamericana que va a Tumbes, hay un sitio habitacional.
En el curso medio de la quebrada de Hualtacal, al norte de quebrada
Honda hay hasta cuatro sitios habitacionales.
En el curso medio de la quebrada Honda, cerca de Coyonistas, hay tres
sitios habitacionales.
En la parte baja de la quebrada Honda, al sudoeste de Lobitos hay un
sitio habitacional, con restos correspondientes a periodos posteriores.
Al Nor-Este del campo de la CORPAC, hay
una sitio habitacional.
En las proximidades de punta Pariñas hay conchales.
También en la quebrada de Sicchez, al norte de quebrada Honda, hay
restos de conchales y de sitios habitaciones.
El período pre-cerámico,
comprende dos épocas:
La época pre-agrícola, que abarca del año 4.000 A.C.
para atrás hasta los 18.000 A.C.
que para el caso de Talara no pasan de 8.000 A.C.
La época agrícola incipiente temprana que comprende el lapso de los años
4.000 A.C. a 1.300 A.C.
Ya hemos dicho que en los primeros tiempos del pre-cerámico, es decir en
la época pre-agrícola, las antiguas gentes de Talara eran nómades, recolectores
y cazadores.
En la época agrícola incipiente temprana, siguen siendo nómades, pero
aprenden el pre-cultivo del pallar y de la calabaza. Se inician en técnicas muy
primitivas del tejido. Son también pre-alfareros.
Es cuando se desarrolla la fase cultural Negritos estudiada por Edward
Lanning con una antigüedad que se estima en 1.000 años A.C.
Las gentes se tornan semi-nómadas y se ubican de temporada en
determinados lugares. Aprenden a cultivar el algodón, el maní, el pallar y los
zapallos. Se inician en el arte de la alfarería. Construyen moradas muy
rústicas y al agruparse van dando origen a un tipo de aldeas primitivas.
Construyen pequeñas balsas y perfeccionan las redes en forma tal que el pescado
se va convirtiendo en parte importante de su alimentación.
Periodo Horizonte Temprano.
Va del año 900 A.C. al 200 A.C. y
comprende dos épocas: el formativo temprano y el formativo tardío.
Los hombres se tornan sedentarios, afincándose en los diversos lugares
de la provincia de Talara en donde antes habían estado de ocasión.
Aprenden el cultivo del maíz. Desarrollan nuevas técnicas en la
agricultura, tejido y alfarería. Van convirtiéndose en dominadores del mar.
Este espacio de tiempo comprende en realidad tres Períodos:
Intermedio temprano, del año 200 antes de Cristo al 900 después de
Cristo.
Horizonte medio, transcurren entre los años 900 D.C. a 1.200 D.C.
Intermedio tardío, comprendido entre los años 1.200 D.C. a 1.440 D.C.
Cuando se iniciaba la era cristiana, en Pariñas se iba formando lo que
con el correr del tiempo sería un importante núcleo humano y notable curacazgo.
Se inicia la formación del pueblo Tallán, se desarrolla la cultura Vicús
en Alto Piura y más tarde aparecen los Guayacundos en las sierras de Ayabaca.
La cultura Mochica hace sentir su influencia en toda la región. También las
culturas del sur del Ecuador influyen en el desenvolvimiento de los pueblos
tanto de la costa como de la sierra piurana. Los Mochicas primeros y los Chimús
más tarde someten toda la región.
Tanto en la quebrada de Sicchez, como en la parte baja de quebrada Honda
al S.E. de Lobitos, sobre la carretera a Coyonitas se han encontrado conchales
y basurales pertenecientes al intermedio temprano.
En la Quebrada Pariñas
a unos 5 Kms. del litoral, se han encontrado tres conchales, juntos a otros
monumentos arqueológicos de tiempos posteriores.
También el intermedio temprano, se ha encontrado un conchal frente a la
punta Balcones.
En cuanto al intermedio tardío hay también varios restos arqueológicos.
Así, al N.E. de Lobitos a más o menos 10 Kms. al costado derecho de la
carretera que va a Tumbes, se ha
encontrado lo que parece haber sido nada menos que un centro poblado.
En la quebrada de Pariñas a unos 5 Kms. del mar se han detectado dos
centros habitacionales y al sur de Talara un basural.
Resumiendo, podríamos decir que desde los muy remotos tiempos del
pre-cerámico el territorio que hoy conforma la provincia de Talara se vio muy concurrido por grupos humanos.
Hombre Talareño tiene 9.500 años.
El historiador Kaulickle en “Orígenes de la civilización andina” expresa
que en el arcaico temprano, hay pruebas de la ocupación de Talara y en
Illescas.
Kaulickle al período pre-cerámico lo denomina arcaico y lo divide en
tres épocas:
Arcaico temprano de 9.600 a 7.200 A.P.
Arcaico medio de 7.200 a 4.900 A.P.
Arcaico tardío de 4.900 a 3.450 A.P.
Se refiere a James Richardson III, expresando que en la costa norte
reconoció, varios complejos o fases a partir de la recolección de superficie en
quebradas secas al norte del Chira. Primero en Amotape con fechados de
radio-carbono de 11.200 con 115 A.P. Le
sigue la fase Sicchez entre 8.000 A.P. y 4.800 L.P. Luego
El Estero, sin fechar y Quebrada Honda de 5.200 a 4.800 A.P.
Los implementos líticos o de piedra encontramos, son sencillos y todos
sin retoque unifacial en forma denticulada, picos y cuchillos, que en
Sicchez también incluyen hachas pulidas,
las que también se encuentran en buena cantidad en El Estero.
Hay morteros y manos (mazos) en Sicchez y en quebrada Honda. Se hace
notar y eso es muy importante que esas piezas líticas, son muy diferentes a las
encontradas en la sierra. Este detalle va contra la teoría del origen andino,
de los primeros habitantes de la costa.
La presencia de una gran cantidad de piezas líticas no talladas y
probablemente producidas en el lugar, concuerda con los fechados, que ubican a
estos complejos en el arcaico medio.
El historiador Pablo Macera en “Compendio histórico del Perú” también se
refiere a Richardson y dice que Sicchez de acuerdo al citado investigador,
tendría 9.500 A.P.
Macera considera todo el complejo dividido en tres conjuntos:
Sicchez propiamente dicho, con gruesos raspadores bifaciales,
denticulados, martillo de canto rodado, bolas de piedra.
Quebrada Honda con artefactos de calcedonia, grandes raspadores,
denticulados y morteros.
El Estero, con algunos elementos similares a la fase luz y canario de
Ancón, más hechas pulidas.
|
PERIODO
|
EPOCA
|
EDAD
|
CULTURAS
|
MANIFESTACIONES CULTURALES
|
|
Pre
Cerámica
|
Pre
Agrícola
|
18,000
a
4,000
|
Amotape
Hualtacal
Queb. Honda
|
Hombres nómades recolectores y
cazadores, conocían el fuego vivían en cuevas o habitáculos
|
|
Agrícola
Incipiente
Temprana
|
4,000 a 1,300
|
Negritos
Queb.
Sicchez
El Estero
El Alto
La
Corpac
|
Semi-nómades -Pre-cultivo del
pallar y calabaza
-
Técnicas primitiva del Tejido.
-
Uso de redes-Pre-alfareros
|
|
|
Cerámica
Inicial
|
Agrícola
Incipiente Tardía
|
1,300 a 900
|
Negritos
|
Semi-nómades-Asentamientos de
temporada.-Cultivan algodón, maní, pallar-zapallos. Construyeron moradas
rústicas y mejoraron las redes.
|
|
Horizonte
Temprano
|
Formativo
Temprano
|
900 a 500
|
Pariñas
|
Sedentarios.- Desarrollo
agricultura y alfarería. Manipuleo de algunos metales. Cultivo del maíz
|
|
Formativo
Tardío
|
500 a 200 A.C.
|
Queb.
Sicchez Pariñas
Punta
Balcones
|
Adelantan en la construcción de
Viviendas. La organización tribal se Consolida.- Cultivan el maíz. Cerámica
decorativa
|
|
|
Intermedio
temprano
|
Florecimiento
Regional
|
200 A.C. a
900 D.C.
|
Formaciones
tribales en diversos lugares
|
Se inicia la formación del
pueblo Tallán. Conquistas de los Mochicas Ingeniería Hidráulica.-
Mejoramiento de la cerámica
|
|
Horizonte
medio
|
|
900
a1,200
|
Formaciones
tribales
|
Dominio del mar.- Mejoramiento
en la agricultura.- Metalurgia.
- Mejoramiento arte del tejido
|
|
Intermedio
tardío
|
|
1,200 a 1,440
|
Lobitos
Amotape Pariñas
|
Influencia Chimú
|
|
Intermedio
tardío
|
El
imperio
|
1,440 a 1,532
|
Amotape
Pariñas
|
Sojuzgamiento al Tahuantisuyo
|
El estudio del proceso o desarrollo cultural peruano, ha requerido de la
elaboración de diversos cuadros de cronología, casi tantos como arqueólogos han
investigado nuestro pasado.
Uno de los esquemas cronológicos de mayor aceptación, es el formulado
por el profesor de la Universidad
de Berkeley de California John H Rowe, cuyo cuadro cronológico se dio a conocer
en 1958, cuando aun nada se sabía sobre los Vicús. Ya se habían realizado las
exploraciones de Federico Engel y de Junius Bird, pero no las de Mac Neish
(Ayacucho), Lanning (chivateros y cucaracha), Josefina Ramos de Cox (Tablada de
Lurín), Jorge Mulle (Toquepala) ni el sensacional hallazgo de Cardich en
Lauricocha en 1957 y menos todavía las investigaciones Richarson en Talara y
Amotape.
El arqueólogo e historiador chiclayano Federico Kauffman Doig, en su
gran obra “Historia de los peruanos” de 1975, en el tomo I de “El Perú antiguo”
publica un interesante cuadro cronológico que titula “Proceso arqueológico del
Perú” del cual tomamos los criterios sobre períodos, épocas y edades, que eran
los que más se adaptaban al proceso del desarrollo cultural de nuestra región;
con el cual construimos, lo que llamamos “Cronologías de las culturas de Piura
y Tumbes” que publicamos en el diario CORREO el 7 de febrero de 1982 como
entrega N° 52 de la “Breve Historia de Piura”. Es en base a ese cuadro que
hemos elaborado el cuadro Cronología del Proceso Cultural Pre-hispánico de
Talara, en el cual sólo hemos considerado el ámbito geográfico de la actual
provincia de Talara, sin interelacionarlo, con el resto del departamento, ni de
la costa, ni tampoco del Perú; para no rebasar el tema.
No podemos dejar de referirnos al cuadro de cronologías sobre Talara
elaborado por el profesor de la universidad de Pitsburgh Pensylvania Dr. James Richardson, que el
profesor Félix Suyón Saldarriaga publica, en la III edición de su
“Ensayo Monográfico de Talara”.
El cuadro está en idioma ingles y manuscrito y fue entregado al profesor
Suyón el que trató al eminente arqueólogo.
En el cuadro de Richardson hay una gran coincidencia en la clasificación
de los períodos, con los que dio anteriormente Kauffman Doing.
En el cuadro que mencionamos, se establece el paralelismo del desarrollo
cultural pre-hispánico Chira-Talara, con el resto del Departamento de Piura,
con Tumbes y Trujillo.
En la cronología de Richardson no aparecen Chusis, Illescas, los
Tallanes, cuando se refiere a las culturas del resto del departamento.
De la interesante cronología del profesor norteamericano tomamos un
resumen referido a la edad, periodo y desarrollo cultural del sector
Chira-Talara y del resto del departamento de Piura.
|
EDAD
|
PERIODOS
|
CULTURA
|
|
|
PIURA
|
CHIRA – TALARA
|
||
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1531
1476
1000
|
Horizonte
Tardio
|
Inca
|
Inca
|
|
Intermedio
Tardio
|
Chimú
Vicús
|
Chimú
|
|
|
Horizonte
Medio
|
|
||
|
Intermedio
Temprano
|
Moche
|
|
|
|
|
Horizonte
Temprano
|
?
|
|
|
|
Periodo
Inicial
|
|
|
|
|
Pre Cerámico
|
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