CAPITULO XVIII
CONSTRUCCION
DEL COMPLEJO INDUSTRIAL
El miércoles 9 de diciembre de 1970, un fuerte sismo sacudió los
departamentos de Piura y Tumbes, a las 11.45 de la noche.
El epicentro fue localizado en el Océano Pacífico frente a Talara, y su
duración fue de 45 segundos los que fueron suficientes para causar gran destrucción.
El sismógrafo de Upsala de Suecia
dio una intensidad de 7.4 grados de la escala de Richter, sobre un máximo de 10
grados. El mismo sismógrafo cuando registró el terremoto de Ancash del 31 de
mayo de ese año, le dio una intensidad de 7.8 grados y una duración de 50
segundos.
La Estación
Sismológica del Instituto de Física del Globo de
Estrasburgo en Francia, estimó la intensidad entre los 7.75 grados y 8 grados
de la escala de Richter.
El Centro Sismográfico Nacional de los Estados Unidos, con sede en
Washington registró para este sismo 7.6 grados y para el de Ancash 7.8 grados.
El Departamento de Sismología y Gravedad del Instituto Geofísico del
Perú, consideró que el sismo había tenido una intensidad de 7.5 grados y el de
Ancash, 7.8 grados.
Hasta las 6 de la tarde del jueves, se sintieron 20 réplicas de regular
intensidad y un número mucho mayor de
pequeños sismos.
Donde más daños se registraron por destrucción y pérdida de vidas
humanas, fue en la provincia de Sullana.
Las carreteras sufrieron serios agrietamientos pero el tránsito no se
interrumpió. El puente de Sullana sufrió un desnivel con relación a las
carreteras.
El servicio de alumbrado eléctrico se interrumpió en Talara y Máncora y
también en Sullana, Querecotillo, Salitral y Marcavelica. El servicio de agua y
de gas se interrumpió en Talara.
Por el sur, el sismo se sintió en Trujillo y Chimbote y por el norte
hasta Quito. El canal Miguel Checa en Sullana quedó interrumpido.
En la ciudad de Piura el sismo se sintió sólo en forma moderada, pero
causó 5 heridos. En Sullana el número de
muertos (incluyendo distritos) llegó a 20 y los heridos sumaron 79. En Máncora
se sintió con gran fuerza ocasionando 2 muertos y 31 heridos. En Huancabamba 1
muerto y 10 heridos y en Chulucanas 5 heridos. En total fueron 37 muertos y 205
heridos. El diario “La Prensa”
aseguraba que se habían producido 49 muertos y 237 heridos.
En Sullana se hizo un censo que
arrojó 24.736 viviendas para toda la
provincia, de las cuales quedaron destruidas 1.259, muy dañadas 3.660 y
bastante dañadas 2.834.
EL Gobierno Revolucionario que tenía toda su atención embargada en la
reconstrucción de Ancash, no prestó ninguna ayuda a las víctimas del sismo del
9 de diciembre.
En abril de 1970, el presidente Velasco encomendó al Instituto Nacional
de Planificación la tarea de formular el Primer Plan Quinquenal de Desarrollo.
Para llevar a cabo esa tarea el INP
contrató a 500 técnicos que organizó en equipos.
Un año más tarde, es decir el 28 de abril de 1971, el INP entregaba al
presidente el plan en doce volúmenes y el 28 de mayo era aprobado con decreto
supremo 015-71 PM.
El 1er volumen comprendía el plan global y en los restantes volúmenes se
desarrollaban los planes sectoriales.
En el plan global, se fijaba el marco conceptual básico del proceso de
desarrollo. Se establecían metas anuales de crecimiento del producto bruto
interno, con promedio anual no menor del 7.5% lo que era altísimo en esos
momentos. También se establecían metas de inversión interna y de inversión
pública.
Se planteaban 15 objetivos genéricos a mediano plazo, entre los cuales
se contaba el funcionamiento de una democracia de participación plena, que más
tarde llevaría a la formación del discutido SINAMOS. Se aceleraría el proceso de Reforma Agraria, se
incrementaría el nivel de salud de la población, se incorporaría a grupos
marginados a la seguridad social. Se reorganizaría todo el proceso educativo,
se incrementaría la producción y la productividad. Se incrementaría la
captación de divisas. Se impulsaría el
desarrollo industrial. Se buscaría
lograr el empleo pleno y se incentivaría
el ahorro. Se reduciría los desequilibrios poblacionales. Se daría al
trabajador participación en la gestión de la empresa y en las utilidades. Se
fomentaría el cooperativismo. Se implantaría la explotación racional de los
recursos nacionales y se velaría por el bienestar de la población.
Para lograr esos objetivos, se establecían estrategias, entre las cuales
se planearía concentrar la atención en las
zonas del territorio nacional de mayor densidad poblacional y que
ofreciera las mejores condiciones para explotación racional de los recursos
naturales, las que se llamarían zonas de acción concentrada.
Las zonas de acción concentrada serían:
1°. Zona de Ventajas Comparativas.
2°. Zona de alto Desarrollo Relativo.
3°. Zona de saturación Poblacional.
4°. Zona de Frontera Económica.
5°. Zona Metropolitana Lima
Callao.
6°. Resto del Perú.
La más importante era la zona de Ventajas Comparativas, la misma que de
acuerdo al Plan Perú, recibiría las mayores inversiones en los campos de la
industria básica y de la minería. Se levantaría en esa zona una gran
infraestructura económica de soporte y una infraestructura social para que no
hubiera estrangulamientos.
Esta zona contaba ya con una gran concentración de recursos mineros y
pesqueros, presentaba condiciones para una agricultura intensiva, y disponía ya
de una infraestructura básica.
La Zona de Ventajas
Comparativas comprendía tres ámbitos:
El litoral Piura Tumbes.
El litoral del Departamento de Ica.
El litoral Matarani -Ilo- Ite.
Velasco puso especial atención en desarrollar la Zona de Ventajas
Comparativas del litoral Piura Tumbes,
construyendo el complejo industrial de Talara, el complejo pesquero de Paita, la represa de Poechos y
los canales de derivación y el complejo industrial de Bayovar.
El enviado especial de los Estados Unidos, el abogado John Irwin, en
marzo de 1969 se entrevistó con el presidente Velasco, con el canciller,
general Edgardo Mercado Jarrín y con el
primer ministro, general Ernesto Montagne. En esas reuniones Irwin advirtió que
si no se atendían los puntos de vista de Estados Unidos sobre indemnizaciones a
la IPC se le
aplicaría al Perú la Enmienda
Hickenlooper.
La mencionada enmienda disponía que aquellos países que tuvieran algún
conflicto con Estado Unidos, este anularía o restringiría las importaciones,
incluyendo las cuotas de azúcar, que tenían pagos con premio y lo mismo se
haría con las importaciones del algodón
pima que en gran parte se exportaban desde Piura. A Irwin sólo se le
ofreció, que una comisión especial viajaría
a Estados Unidos para tratar allá directamente el asunto, así como los
problemas de la pesca con altas
autoridades de Estados Unidos.
La comisión nombrada estuvo presidida por el vicealmirante Enrique
Carbonel Crespo, la misma que con el carácter de investigadora, había
encontrado negligencia en los ministros, generales Valdivia y Maldonado Yáñez,
en las remesas de varios millones de dólares que había hecho la IPC a los Estados
Unidos burlando los controles. La comisión del vicealmirante Carbonel viajó a
Estados Unidos pero no resolvió nada. Por entonces, la IPC tenía ante el
Poder Judicial, varios reclamos.
Los altos funcionarios de Estados Unidos aclaraban que mientras
estuvieran los reclamos de la IPC, pendientes
en el Poder Judicial, la enmienda no se aplicaría al Perú.
Como el Poder Judicial demoraba en resolver el problema, el presidente
de Estados Unidos Richard Nixon decidió aplicar la enmienda en forma parcial a
partir del 3 de junio de 1971. Se empezó por el azúcar y se continuaría con el
algodón. Eso fue un duro golpe en la economía peruana.
Los diarios de Lima, Piura y Sullana, se ocuparon mucho del asunto, de
tal manera que los talareños estaban con pleno conocimiento de lo que
significaba la enmienda Hickenlooper para el Perú y que no obstante que
representaba un peligro económico, se prefirió por dignidad que el Perú no
aceptase las imposiciones de Estados Unidos.
En enero de 1972 empezó a llover en todo el departamento de Piura y
también en Tumbes y a medida que pasaba el tiempo los aguaceros se fueron
haciendo más fuertes
alcanzando en marzo
su máxima intensidad.
Se trataba del fenómeno de El Niño, que no se presentaba con tanta
intensidad desde el año 1925, pero que
siendo fuerte no llegó a alcanzar las proporciones que después tendría 1983 y 1998.
Por esos años no se hablaba del
fenómeno del Niño, sino de la Corriente
del Niño.
Las quebradas talareñas que por muchos años habían estado secas se
convirtieron en torrente que se desbordaron.
La carretera Talara- Sullana, sufrió daños de consideración y lo mismo
la carretera a Tumbes, pero el
tránsito aunque penoso
no se interrumpió.
Los daños en la provincia de Talara no alcanzaron las proporciones que
tuvieron en la ciudad de Piura y en los pueblos del Bajo Piura. En la ciudad de
Sullana, la quebrada de Cieneguillo, irrumpió con fuerza y partió en dos a la
población.
La revolución militar que había depuesto al presidente Belaúnde, mostró
marcados rasgos nacionalistas y había
puesto como pretexto para deponerlo, un voceado entreguismo a la IPC.
Cuando los militares estuvieron en el poder, pronto se dieron cuenta de
que realmente el Perú no podía explotar sólo su riqueza petrolífera, por que no
tenía ni la tecnología necesaria, ni los recursos económicos para hacerlo. Se
vio entonces obligado a recurrir a lo que tanto había criticado o sea tocar las puertas de las transnacionales para explorar
y explotar nuevas áreas
petrolíferas.
Desde marzo de 1959, la Belco había
iniciado, como empresa pionera la explotación del zócalo continental frente a Talara. Nunca
antes se había pensado que del subsuelo marino se pudiera explotar petróleo. En
1970, la Belco estaba
extrayendo 35.000 barriles diarios, lo que incentivó a otras empresas
extranjeras, para hacer lo mismo.
El 16 de setiembre de 1971, mediante decreto supremo 013-71 EM-DS se
aprobó el contrato de exploración y de explotación de petróleo en el zócalo,
entre Petro- Perú y la Tenneco Oil Company
of Perú.
El 16 de noviembre del mismo año, con Decreto Supremo N° 019-71 EM-DS se
aprobó el contrato suscrito ente Petroperú con B.P. Perú Limited; sucursal del Perú, también para explotar
petróleo en el zócalo.
El Gobierno no se dio el trabajo de explicar al pueblo, porque
contrataba con las empresas extranjeras, cuando tanto lo había criticado al
Gobierno de Belaúnde.
Por entonces el Gobierno había puesto mucho interés en la selva para
explotar el petróleo. A las 7.25 de la mañana del día 16 de noviembre de 1971
empezó a fluir petróleo del pozo Corrientes XII en el lugar Trompeteros a
orillas del río Tigre. El presidente
comunicó alborozado la noticia al pueblo
peruano y declaró ese día feriado
nacional, organizándose
manifestaciones por SINAMOS, una
de las cuales se realizó en Talara y demás poblaciones importantes del
departamento y del resto del país. Otros éxitos
más fueron los brotes de petróleo en el pozo Capirona X-2 el 7 de
febrero de 1972 y el 23 de mayo también de 1972, en Pavayacu.
En 1961 se había realizado en todo el Perú un censo de población y se
dispuso que cada 10 años debía realizarse un
nuevo censo. Como en 1971 no se pudo cumplir, se dio la
Ley 19233 que disponía la realización del censo en
1972 y se declaró ese año como año de los Censos Nacionales, lema que debía
aparecer en la parte superior de toda documentación oficial.
El censo se realizó el domingo 4 de junio. Los resultados dieron para el
Perú una población de 13'567.939 habitantes y para Lima Metropolitana 3'317.648
habitantes.
En el departamento los resultados fueron los siguientes:
|
Provincias
|
Censo 2.07.61
|
Censo 4 de junio 1972
|
||
|
Urbano
|
Rural
|
Total
|
||
|
Piura
|
185.392
|
187.087
|
96.493
|
283.580
|
|
Ayabaca
|
105.452
|
10.273
|
103.822
|
114.095
|
|
Huancabamba
|
71.674
|
7.902
|
77.771
|
85.673
|
|
Morropón
|
99.938
|
40.677
|
75.024
|
115.701
|
|
Paita
|
43.518
|
31.776
|
12.347
|
44.123
|
|
Sullana
|
98.032
|
104.426
|
42.602
|
147.134
|
|
Talara
|
64.938
|
61.495
|
2.967
|
64.462
|
|
|
|
|
|
|
|
Total
|
668.941
|
443.636
|
411.032
|
854.668
|
El primer censo que tuvo Talara como provincia, fue el 4 de julio de
1961.
Sobre las cifras anteriores, se hicieron reajustes y quedaron para la
provincia de Talara, las siguientes cifras
definitivas.
|
Distritos
|
Vivienda
|
Población
|
|
Pariñas
|
4.155
|
29.901
|
|
La Brea
|
2.850
|
18.835
|
|
Lobitos
|
308
|
2.676
|
|
Los Organos
|
866
|
4.685
|
|
Máncora
|
1.075
|
4.731
|
|
El Alto
|
737
|
4.588
|
|
Total
Provincial
|
9.991
|
65.416
|
Localidades con más de 2.000 habitantes:
Talara, Negritos, Máncora, El Alto, Los Órganos y Lobitos.
En 1972 el Gobierno Revolucionario mostraba gran preocupación, por el
deterioro de la imagen del Perú en el extranjero, pues se hablaba de
confiscación de bienes a las empresas extranjeras. A fines de 1973 el
canciller, general Miguel Ángel de la Flor hizo un
recorrido por los países del Tercer Mundo
y habló en la ONU. En
México tuvo una reunión con el delegado norteamericano James Green, y ofreció
resolver los problemas pendientes o sea el pago de las expropiaciones. El problema
se había agravado el 1° de enero de 1974, por que el ministro de Fomento
General Fernández Maldonado había tomado las instalaciones de la empresa Cerro
de Pasco, militarmente.
El 17 de febrero de 1974 se firmó el llamado Acuerdo de la Flor Green,
por el cual el gobierno peruano, se comprometió a pagar al de Estados Unidos 76
millones de dólares por las empresas expropiadas en forma directa y otros 74
millones por intermedio del Banco de la Nación. En
realidad, ya desde 1973 se había firmado un acuerdo preliminar en tal sentido.
El acuerdo del 17 de febrero, terminó con el tan voceado reclamo de 690 millones de dólares por
impuestos que Velasco había planteado antes
a la IPC, y que había
servido de pretexto para deponer a
Belaúnde.
El 18 de diciembre de 1974, el Gobierno de Estados Unidos entregó un
cheque por $ 23'157.875.00 a la Esso Standard,
que por entonces ya se llamaba Exxon. Era el dinero recibido por el Gobierno de Estados Unidos, del Perú. El
diario “Wall Street Journal” de Nueva
York aseguraba que era pago a cuenta por
un monto total de $ 76'000.000.00.
“El Comercio” de Lima, así como
“El Tiempo” y “La Industria”
de Piura y “El Norte” de Sullana, se enteraron e informaron extensamente sobre
estos pagos, lo que creó un clima de indignación en todo el departamento, sobre
todo en Talara, que había sido escenario de la firma del Acta de Talara con
Belaúnde y la toma de la Refinería
con Velasco. Se comprendió que el voceado entreguismo del presidente Belaúnde
sólo había sido un pretexto par despojarlo del poder.
Cuando se elaboró el Plan Perú, se proyectó la construcción en Talara de
un complejo industrial, con su correspondiente planta generadora de
electricidad. Se trataba de la construcción de un complejo petroquímico, que a
partir del propileno, produjera acetona y alcohol isopropílico.
Para generar electricidad, se proyectaba explotar el gas de Talara. La
central térmica, tendría una capacidad del 120 megavatios y además se haría la
interconexión Piura Chiclayo.
La Petroquímica de Talara
demandaría las siguientes inversiones:
Planta de isopropanol, 154 millones 800 mil soles y rendiría 10.000
toneladas al año.
Planta de acetona, requería 78 millones de soles y produciría 5,000
toneladas al año.
Planta de amoniaco úrea, demandaría una inversión de 1796 millones 700
mil soles y produciría 99.000 toneladas al año de amoniaco y 168.000 toneladas
de urea.
En materia de hidrocarburos, se modernizaría la refinería de Talara,
instalando una unidad de craqueo catalítico de 16.6 MB/DC de capacidad para
reemplazar a cuatro unidades de craqueo térmico, lo que demandaría una
inversión de 412 millones de soles.
Petroperú debía de perforar 20 pozos en el área de Lagunitos y se
estimularía la actividad en el zócalo continental, frente a Talara. Se
construiría un gasoducto de Talara
Bayovar y Chimbote.
No obstante tan fabulosas
inversiones, Velasco cumplió con
construir el complejo industrial de Talara y sólo faltó construir el gasoducto.
Esta obra es muy importante en la actualidad, cuando menos en el tramo Talara
Bayóvar para trasladar a la refinería el petróleo que llega de la selva.
En Talara se construyeron los complejos de fertilizantes, de solventes y
de negro de humo.
El complejo de fertilizantes fue construido por la firma Toyo
Engineering Corporation, de acuerdo al contrato de 8 de junio de 1971, financiado por un préstamo
del Gobierno del Japón. Entró en operación en forma total en el mes de marzo de
1975, habiéndose iniciado su construcción en setiembre de 1972. La
inversión total llegó a 2.600 millones
de soles. Se ubicó a 15 kilómetros
al norte de la ciudad de Talara en el sitio llamado Malacas. Usaba como materia
prima el gas natural. Sus principales unidades eran: planta de amoniaco, planta
de urea y planta termoeléctrica.
El complejo producía 510 toneladas diarias de amoniaco. Se construyó también una planta
desalinizadora de agua de mar para disponer de agua potable, con capacidad de producción
de 130 toneladas de agua de mar, destilada por hora.
La planta termoeléctrica, se construyó en Malacas y usaba como fuente de
energía al gas. Fueron tres generadores que producían 54.000 kilovatios.
Por antieconómico, el complejo de fertilizantes, dejó de operar desde
1991 y en noviembre de 1996 fue vendida como chatarra a la empresa colombiana
Omimex por 924 mil dólares o sea 2 millones 310 mil soles al cambio de la
época.
La tecnología había avanzado tan rápidamente que las instalaciones de
Talara quedaron pronto obsoletas.
El complejo de solventes, fue el primero en su género entre las naciones
del Pacto Andino. Se le diseñó para
producir 5.000 toneladas de Acetona y 10.600 toneladas anuales de alcohol
isopropílico. Principió a funcionar desde el 26 de julio de 1979. Se instaló en
el área de la Refinería
de Talara.
La planta de alcohol, Isopropílico, usaba como materia prima una
corriente de propileno-propano proveniente de la unidad de craqueo catalítico
de la refinería. Parte de ese alcohol, se convertía en acetona. El alcohol
isopropílico es un solvente orgánico que se usa en la fabricación de pinturas,
tinner, tintes, productos plásticos, aerosoles y tintas de imprenta.
La acetona es otro solvente que se usa en la fabricación de pinturas,
tinner, fibras textiles (acetato de celulosa), adhesivos, lacas, barnices y en
otras muchas industrias.
El complejo de solventes dejó de operar en 1994 también por obsoleto
y anti económico frente al precio
mundial.
El complejo negro de humo fue diseñado para 7.700 toneladas al año. La
primera etapa de sus instalaciones se puso en marcha en el segundo semestre de
1977 y se ubicó cerca al complejo de fertilizantes. Aprovecharía el aceite
clarificado que era un sub producto de la unidad de craqueo catalítico de la
refinería. Dicho sub producto era un
concentrado aromático denso y rico en carbono.
Desde 1994, el complejo negro de humo, lo mismo que dos unidades de
refinerías antiguas se vieron precisadas a cerrar por antieconómicas por su
alto costo de producción, frente a los precios mundiales.
La refinería de Talara fue modernizada. El 24 de octubre de 1972 se
aprobó por contrato, la construcción de una unidad de craqueo catalítico fluido
por 787 millones de soles.
La refinería de Talara, se volvió a modernizar totalmente en 1975 cuando
quedaron fuera de uso las 3 unidades de craqueo térmico que se usaban desde
1921 y fueron reemplazadas por una unidad de craqueo catalítico Fluido de
16.000 barriles por día de alto octanaje para aviones que se habían estado
importando. Por dos años más las unidades de craqueo térmico fueron usadas en
destilación primaria. En la moderna refinería las unidades de destilación al
vacío producían 20.000 barriles diarios.
Es decir que antes de llegar al nuevo milenio del 2.000 ya en Talara no
existía nada del antiguo complejo petroquímico construido por Velasco.
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