AGITADOS
DEBATES EN TORNO A LOS YACIMIENTOS PETROLIFEROS
El 28 de julio de 1956, el presidente Prado asumió el mando, por segunda
vez. En la misma forma que Pedro Beltrán desde “La Prensa” atacó
la política económica de Odría, así lo hizo con Prado. La principal acusación
de Beltrán era que se estaba haciendo una emisión inorgánica de papel moneda,
es decir se fabricaban
billetes sin
respaldo. “La Prensa”
popularizó el nombre de la “maquinita” al acto de hacer funcionar a las
impresoras para imprimir billetes. Esto, decía Beltrán producía inflación, en
lo que tenía razón.
billetes sin
respaldo. “La Prensa”
popularizó el nombre de la “maquinita” al acto de hacer funcionar a las
impresoras para imprimir billetes. Esto, decía Beltrán producía inflación, en
lo que tenía razón.
Prado resolvió tomar el toro por las astas y nombró a Beltrán ministro
de Hacienda y presidente del Consejo de
Ministros.
Beltrán que había sido presidente del Banco de Reserva en 1949, aplicó
fuertes medidas económicas, como la eliminación
del subsidio a los alimentos, frenó los gastos, decretó la libertad de
comercio, dejó de hacer funcionar a la “maquinita”, mantuvo la estabilidad
monetaria con un dólar a S/.26.80 y elevó el precio de la gasolina, con lo cual
el transporte se encareció de inmediato.
Beltrán había asumido el Premierato el 20 de julio de 1959 y casi de inmediato,
es decir, el 25 de julio, daba un decreto supremo disponiendo el alza de la
gasolina. En el mismo decreto supremo en la cláusula 6ta, se permitía adaptarse
a la Ley 11780, a las
empresas que estuvieran en ese momento funcionando con otros sistemas, sobre
los regímenes de propiedad y de explotación del petróleo. Es decir, que el
mencionado D.S. era descaradamente un gran regalo para la IPC.
Desde 1954 no se había aumentado el precio de los combustibles, porque
era una medida muy impopular, ya que era siempre la partida para un incremento
en el transporte y en los artículos de primera necesidad.
La IPC a manera de
protesta empezó a trabajar a ritmo lento, bajando la producción y paralizando a
1.043 trabajadores, pagándoles sus jornales para evitar el problema social. La
escasez de combustible se llegó a sentir en el propio departamento de Piura.
Ante la situación, el gobierno de Prado nombró en diciembre de 1958 una
comisión, para que estudiara el problema en forma global.
Por ese tiempo, la IPC representaba
el 90% de la producción petrolera del país, y el 20% restantes lo producía la Compañía Petrolera
Lobitos, que estaba enfrentando una perdida diaria de S/. 141.000.00 por lo
cual paralizó totalmente sus actividades, con el consiguiente despido de personal.
Los precios de los combustibles era en toda la república, los
siguientes: gasolina extra S/ 2.30 el galón, kerosene doméstico S/ 0.95 y
petróleo residual S/. 0.80.
Los nuevos precios se doblaron y quedaron así:
|
|
Gasol.
76
Oct.
Extra
|
Gasol.
66
Oct.
Regular
|
kerosén
Doméstico
|
Kerosén
Industrial
|
Petróleo
Residual
|
|
Lima
Callao
(Galón)
|
S/.5.24
|
S/.3.99
|
S/.1.21
|
S/.3.30
|
S/.2.21
|
|
Talara
|
S/.5.03
|
S/.3.95
|
S/.1.03
|
S/.3.12
|
S/.1.98
|
|
Piura
|
S/.5.31
|
S/.3.97
|
|
|
|
El
desmesurado incremento de precios cayó como una bomba entre el público, dando
origen a una alza general de precios en pasajes
y transporte de carga, en artículos de primera necesidad y en productos
fabricados. Se produjeron en Lima y otros lugares del país mítines de protesta
y disturbios. Toda la prensa nacional con excepción del diario “La Prensa”, de
Beltrán, criticaron duramente el alza.
EL 27 de agosto de 1959, el premier Beltrán y el ministro de Fomento se
presentaron ante el Senado para explicar la situación. La intervención
opositora más importante corrió a cargo del senador por Arequipa del partido
Acción Popular, Alfonso Montesinos. Su documentada y brillante intervención,
encendió nuevamente el debate sobre la cuestión de la Brea y Pariñas.
El 2 de setiembre de 1959, la Cámara de
Diputados aprobó un pliego interpelatorio contra el ministro de Relaciones
Exteriores Raúl Porras Barrenechea. El diputado Javier Ortiz de Zevallos líder
de la mayoría apro-pradista en
diputados, trató de impedir la interpelación, para lo cual invitó a una
reunión en su residencia, a líderes de
diversos grupos políticos de la Cámara de Diputados. Allí hizo uso de la
palabra, el diputado Alfonso Benavides Correa. En un momento dado, el Dr.
Porras que estaba presente, lo interrumpió y le dijo que no habría
interpelación, porque renunciaría esa misma tarde si es que no se derogaba el
decreto supremo del 25 de julio. Pasaba la reunión, Beltrán
habló con Porras, como resultado
de lo cual ni se derogó el decreto supremo, ni Porras renunció. El 7 de
setiembre Raúl Porras fue interpelado y atacado duramente por Benavides Correa,
pero la mayoría apro- pradista le dio un
voto de confianza.
Al empezar el año 1960, ya se habían aquietado las protestas que habían
originado el incremento de precios del petróleo y el público se había acomodado
a la nueva situación, pero subsistía aún
el problema que originaba el artículo
6° del decreto supremo del 25 de julio de 1959, por el cual le era
permitido a la IPC adaptarse al
régimen de la nueva ley del petróleo 11780 y dejar el régimen del Laudo que ya
por el año de 1960, no le resultaba conveniente. Pero para lograr esa
adaptación se necesitaba de la aprobación de las dos Cámaras, y en ellas la
minoría estaba dispuesta a dar una tremenda lucha para oponerse, lo que unido a
la posición rebelde del diario “El Comercio” y de la mayoría de la prensa
nacional, era un tremendo escollo.
El 2 de febrero de 1960, una
comisión del alto mando integrada por el general Jesús Briceño Pastor y los
coroneles Juan Bossio Collas, y Enrique López Velasco, así como por los mayores
Wilfredo Contreras Anderson y César Augusto Freitas Ramos, emiten un comunicado interno, declarando:
“El llamado Laudo Arbitral de la Brea y Pariñas,
firmado en París el 24 de abril de 1922, es nulo por lo siguiente:
1.- Rebasa los alcances de la Ley 2016 y viola el inciso 18) del artículo 83°
de la Constitución
del Estado de 1920, al no ser aprobado
el Acuerdo de Arreglo de 27 de Agosto de 1921; por el Congreso.
2.- Desnaturalizar la Ley 3016, que se
dictó precisamente para impedir una transacción directa.
3.- Burlar la Ley 3016 que
tenía por objeto impedir igualmente la transacción en esta controversia, mediante
el Acuerdo Arbitraje de 27 de agosto de 1921.
4.- Carecer el representante peruano de facultad legal para:
Transar sobre el subsuelo del Estado, que es bien imprescriptible de
éste.
Exonerar de impuestos, contra el artículo 7° de la Constitución
vigente que disponía que sólo el Poder Legislativo, estaba facultado para ello.
Rebasar los alcances de la controversia, cuya materia es señalada
claramente en el Artículo 1° del Acuerdo de Arreglo del 27 de agosto de 1921.
Sustituir al arbitro, quien debía de sentenciar, sobre la materia de la
controversia.
Recomendaciones:
1.- Que se gestione la exclusión del Registro de Tratados
Internacionales del Perú, del llamado Laudo Arbitral de la Brea y Pariñas,
por no reunir los requisitos que corresponden a esta clase de instrumentos
internacionales y estar viciado en su contenido.
2.- Que la Internacional
Petroleum y Company,
pague el monto exacto de las contribuciones devengadas a partir del 1° de enero
de 1915.
Lima, 2 de febrero de 1960.
Como se ha dicho, este era un documento interno destinado a circular
entre la oficialidad, pero al día siguiente ya el premier Beltrán tenía
conocimiento del mismo, solicitando de inmediato una entrevista con el
comandante general del Ejército, general Alfredo Rodríguez Martínez, el cual se
limitó a responder que el Ejército había tomando conocimiento del problema. No
obstante eso, el canciller Raúl Porras hizo el día 5 de febrero una exposición
en la Comandancia
General, ante gran número de jefes y oficiales. Acompañaron
al canciller, el diplomático paiteño Raúl Hooper, el Dr. Guillermo Hoyos
Osores, el Sr. Juan Calle y el señor Enrique Gonzáles. Lo expresado por el
Canciller fue grabado por un micrófono oculto.
El canciller Raúl Porras manifestó, que el Laudo era válido por tener la
fuerza de un tratado internacional, lo cual lo hacía irreversible y que por
otra parte el Perú era respetuoso de los tratados internacionales, pues de no
ser así, se podría correr el riesgo de que se reclamase sobre la validez del
protocolo de Río de Janeiro.
En el mismo día el general Rodríguez Martínez, remitía un oficio al
general Alejandro Cuadra Ravinez, Ministro de Guerra, en él que le manifestaba
que se había reunido con el Comando Conjunto de la Fuerza Armada
en el Ministerio de Guerra, y se había acordado:
Condenar el Laudo Arbitral de la Brea y Pariñas,
por ser lesivo a la soberanía nacional.
En observancia de la misión que le señala el artículo 213° de la Constitución
del Estado y otras disposiciones vigentes, solicitar les sean solicitado oportunamente
para su opinión; el estudio y las conclusiones a que lleguen los organismos a
quienes se encomiendo la solución del problema de la Brea y Pariñas.
Hacían pocos días que el general Cuadra Ravínez había asumido el Ministerio de Guerra y se le
conocía como muy adicto a Beltrán. Había reemplazado al general Víctor Tenorio,
que era sabido tenía una opinión
discrepante. No obstante el pronunciamiento del Comando Conjunto, pocos
días más tarde el general Cuadra Ravinez, publicaba el día 11, una declaración
del Ministerio de Guerra, completamente diferente a la del Comando Conjunto.
Eso reactivó las discusiones en el parlamento y en la prensa nacional.
A principios de 1960, la IPC empezó una
intensa campaña de concientización de los que decía eran sus derechos.
Circuló profundamente en Talara, Piura, Lima y otros lugares del Perú,
un folleto titulado “La Cuestión de la Brea y Pariñas”,
de 77 páginas, que contenía los discursos pronunciados por los Senadores Arturo
Osores y Manuel Vicente Villarán, cuando se debatió por primera vez en el
Senado en 1917 el problema petrolero.
Luego surgieron dos opúsculos más, uno de 78 páginas llamado “Informe
Jurídico sobre el caso de la Brea y Pariñas”
por el Dr. Luis Echecopar García. El tercer opúsculo se llamaba “El Laudo Arbitral de la Brea y Pariñas”,
de 61 páginas por el Dr. Haroldo Vallado
de la Universidad de Río de Janeiro. También un documento de 8
páginas titulado “El laudo de la Brea y Pariñas y
la posición de la Internacional
Petroleum y C°”.
El 22 de abril, la Sociedad de
Empleados de Piura, por intermedio de su presidente Demetrio Castro Jarra y de
su secretario Pedro Pulache, se dirigían
al Ing. Guillermo Gorbitz. Gerente Administrativo de la IPC, haciéndole
conocer que devolvían los folletos por
que iban en menoscabo de los legítimos intereses del Perú. Otras personas
instituciones hicieron lo mismo y el diario “El Norte” de Sullana editorializó.
El 5 de marzo de 1960 aparecieron avisos de una página en los grandes
diarios de Lima con excepción de “El Comercio”, donde la IPC aseguraba que
desde hacía más de 10 años que se había considerado la sustitución del régimen
del Laudo por otro régimen legal. Expresaba que ya el Laudo no respondía a las
especificaciones de las fórmulas legales más modernas, para encausar las
relaciones de las empresas petroleras con los gobiernos.
Decía que en años recientes la IPC, había
expresado oficialmente su deseo de salir del laudo por los cauces legales, para
que sus actividades se desarrollen bajo un régimen jurídico distinto.
En la noche del 17 de mayo, se reunieron en Talara los Sindicatos N° 1 y
N° 2 y tras de amplia deliberación, resolvieron rechazar el Laudo por nulo.
Luego salieron por las calles en manifestación y avanzaron hasta la plaza Grau,
donde varios oradores hicieron uso de la
palabra. Los funcionarios de la IPC no salían de
su asombro, pero se abstuvieron de ejercer represalias, porque la situación
estaba muy tensa.
En mayo de 1960 se reunió la Comisión Consultiva de Relaciones
Exteriores para estudiar toda la documentación sobre el Laudo de París de 1922;
sobre el cual debía emitir dictamen.
La comisión era presidida por el Dr. José Luis Bustamante Rivero,
jurista de gran prestigio que había sido presidente de la República y
que después sería presidente del Tribunal Internacional de Justicia de la Haya. Integraban
la comisión el Dr. Víctor Andrés Belaúnde que años después sería presidente de la Asamblea General
de las Naciones Unidas, el internacionalista Dr. Alberto Ulloa, el Dr. Francisco Tudela y Varela; el
Dr. Alfredo Solf y Muro; el Dr. Manuel Bustamante de la Fuente, el Dr.
Luis Alayza y Paz Soldán, el Dr. Luis Alberto Sánchez y el Dr. Javier Correa
Elías. Es decir todos, personajes muy eminentes, de fama nacional e
internacional. El 10 de mayo la comisión emite su dictamen, manifestando que
los convenios de 1922 estaban viciados en su esencia y que el Congreso, por sus
atribuciones constitucionales era el llamado a dictar la ley, para establecer el
camino a seguir. Recién el 9 de julio se hizo público el dictamen de la
comisión consultiva, tardanza que tuvo por objeto dar tiempo a Beltrán para
elaborar un proyecto de ley, destinado a resolver el problema del Laudo
Arbitral de 1922.
Afirmaba Beltrán que su proyecto reivindicaba la propiedad del sub-suelo
de la Brea y Pariñas.
Disponía que de las 166.000 hectáreas
que por entonces tenía la IPC, pasarían 100.000 hectáreas
al régimen de concesión a favor de la IPC por un
periodo de 30 años, prorrogables por 10 años más y las restantes 66.000 hectáreas
se transferirían a la Empresa Petrolera
Fiscal, que recibiría el suelo, los pozos y las instalaciones sin costo alguno.
La IPC se
comprometía a pagar por derecho inicial de explotación, por una sola vez 300
millones de soles y anualmente, por 30 o 40 años, la cantidad de 35 millones de
soles, como “prima única”. Además las utilidades serían distribuidas por mitad
entre el gobierno y la IPC y de lo que
tocase a la IPC, debía de
revertir el 50%. Por último, la IPC devolvería al
Estado la franja de 50 metros de
ancho, a partir de la marea alta.
Todo hace suponer que este proyecto había sido antes sometido a la
consideración de la IPC y lo había
aceptado, o habría colaborado en su redacción.
De primera intención, el anteproyecto era conveniente para el Perú y el
diario La Prensa se
encargó de hacerle una intensa propaganda como la solución definitiva del
problema.
El 11 de julio “El Comercio” publicaba la opinión del jurista
Hernando de Lavalle, sobre el Laudo, en
el sentido de que no cabía revisión del mismo, sino su nulidad.
El 17 de agosto, los altos miembros de las fuerzas armadas, se reunieron
con el ministro Beltrán y le hicieron conocer que eran contrarios al proyecto
que había preparado. De esa reunión no hubo información oficial.
El 31 de agosto, Beltrán concurre al Senado para responder a un pliego
interpelatorio; pero pocas horas antes, Beltrán había enviado al Senado su
proyecto que titulaba “Nacionalización progresiva del petróleo”.
En esa alta Cámara, le salió al frente el senador Montesinos, que a su
vez presentó u proyecto de ley, que obligaba a la IPC a pagar todo
el valor del petróleo extraído previa deducción de los gastos, con excepción de
la zona de la mina del Cerro Prieto. La mayoría dominada por el partido aprista
y el pradismo, que actuaban juntos en base al pacto de la Convivencia,
no aceptó el proyecto de Montesinos. Al final se le dio un voto de confianza a
Beltrán, pero su proyecto pasó a comisiones.
Al iniciarse el mes de octubre, la Cámara de diputados había acordado
interpelar al premier Beltrán. El 2 de setiembre ya había sido interpelado
Beltrán en Diputados en cuya oportunidad lo enfrentó Héctor Cornejo Chávez de la Democracia
Cristiana.
Por lo
tanto, el 11 de octubre concurría a Diputados por segunda vez. En esa
oportunidad, le salió al frente el diputado Alfonso Benavides Correa, en
brillante y bien documentado discurso que duró cuatro horas, en el cual hizo
todo el historial de los yacimientos de la Brea y Pariñas.
Al final, dijo que no plantearía un voto
de censura porque la mayoría parlamentaria no lo permitiría, pero que si quería
pedirle que renunciara el cargo por bien de la Patria y de no
hacerlo, pedía al presidente de la República
lo removiera. Luego dijo que había llegado la hora 25, después de la
última cuando decidían los destinos de la nación. Esa hora 25 será
catastrófica si Beltrán sigue, pero si Beltrán cae, esa estremecedora hora 25,
será la hora de la alborada, la gran hora del Perú, la hora del Perú libre.
La IPC había
enviado a Lima, con gastos pagados a 500 obreros de Talara y Negritos, para que
desde las galerías del Congreso, apoyasen a Beltrán en la interpelación. Los
obreros siguieron con gran atención el discurso de Benavides Correa, al igual
que el resto de los concurrentes todos los cuales fueron poco a poco siendo
ganados por el fervor patriótico del
orador. Fue entonces que más pudo el amor a la Patria y a la
tierra, que los propios intereses personales, y fue así, como al terminar el
orador Benavides Correa, se pusieron de pie como impulsados por un resorte y lo
aplaudieron calurosamente. Luego empezaron a cantar el Himno Nacional y todos
incluyendo a los ministros se tuvieron que poner de pie y entonar el Himno. Fue
así como los obreros petroleros que habían estado antes en Talara, al margen de
las discusiones y sucesos que se desarrollaban en Lima, llegaron a tener una
participación directa.
También en las galerías estuvieron los miembros de la comisión
tripartita que desde meses atrás se encontraba en Lima. Se trataba de un grupo
de 6 personas, integrada por dos delegados de los obreros que eran Juan Aldana
Gonzáles y Juan Taboada, hermano del obrero mártir. Integraban el grupo 2
representantes de la IPC y 2 del
gobierno. En Lima debían discutir los problemas laborales de los obreros, pero
por entonces la comisión había paralizado sus actividades.
En virtud de la Ley 13617 del 10
de marzo de 1961 en ese año, el 2 de julio, se llevó a cabo el VI Censo
Nacional de Población.
El Censo efectuado en el Departamento arrojó los siguientes datos:
|
Provincias
|
Censo
1961
|
Censo
1940
|
Superficie
Km2
|
Ciudad
Capital
|
Altura
|
|
Piura
|
185.392
|
107.526
|
11.062.07
|
Piura
|
29
|
|
Ayabaca
|
105.452
|
71.087
|
4.989.04
|
Ayabaca
|
2.715
|
|
Huancabamba
|
71.674
|
48.876
|
3.603.27
|
Huancambamba
|
1.961
|
|
Morropón
|
99.938
|
59.640
|
3.906.04
|
Chulucanas
|
126
|
|
Paita
|
43.515
|
68.733
|
2.207.36
|
Paita
|
2
|
|
Sullana
|
98.032
|
52.743
|
4.885.07
|
Sullana
|
59
|
|
Talara
|
64.938
|
-------
|
2.414.27
|
Talara
|
5
|
|
Depart. De Piura
|
698.941
|
400.605
|
33,607.12
|
Piura
|
29
|
Población de la
Provincia de Talara y sus distritos:
|
Detalle
|
Total
|
Hombres
|
Mujeres
|
Urbana
|
Rural
|
|
Provincia de Talara
|
64.938
|
32.638
|
32.300
|
62.277
|
2.661
|
|
Distrito Pariñas
|
28.271
|
14.247
|
14.024
|
27.957
|
314
|
|
Distrito El Alto
|
9.077
|
4.667
|
4.410
|
8.496
|
581
|
|
Distrito La Brea
|
15.847
|
7.848
|
7.999
|
14.810
|
1.037
|
|
Distrito Lobitos
|
3.113
|
1.564
|
1.549
|
3.071
|
42
|
|
Distrito Máncora
|
8.630
|
4.312
|
4.312
|
7.943
|
687
|
Población por distritos y centros poblados:
|
Distritos
y
Centros poblados
|
Categoría
|
Población
|
Viviendas
|
|
Provincia Talara
|
|
64.938
|
9.152
|
|
|
|||
|
Distrito
Pariñas
|
|
28.271
|
3.732
|
|
Talara
|
Pueblo
|
27.957
|
3.686
|
|
Leticia
|
Caserío
|
314
|
|
|
|
|||
|
Distrito
El Alto
|
|
9.077
|
1.388
|
|
El Alto
|
Pueblo
|
8.496
|
1.301
|
|
Cabo Blanco
|
Caserío
|
518
|
|
|
El Cardo
|
Caserío
|
12
|
|
|
La Merino
|
Caserío
|
4
|
|
|
La Tuna
|
Caserío
|
10
|
|
|
Kilómetro 30
|
Caserío
|
33
|
|
|
Somatito
|
Caserío
|
4
|
|
|
|
|||
|
Distrito
La Brea
|
|
15.847
|
2.150
|
|
Negritos
|
Pueblo
|
8.054
|
1.199
|
|
Quebrada de Pariñas
|
Caserío
|
32
|
|
|
Batanes
|
Hacienda
|
16
|
|
|
Cartizales
|
Hacienda
|
3
|
|
|
Casa Negra
|
Hacienda
|
22
|
|
|
Corral Ahumado
|
Hacienda
|
7
|
|
|
Chacritas
|
Hacienda
|
12
|
|
|
Alto Pariñas
|
Hacienda
|
16
|
|
|
El Cholao
|
Hacienda
|
5
|
|
|
El Fondo
|
Hacienda
|
4
|
|
|
El Salao
|
Hacienda
|
18
|
|
|
Evangelista
|
Hacienda
|
11
|
|
|
El Sabanillas
|
Hacienda
|
21
|
|
|
La Angostura
|
Hacienda
|
37
|
|
|
La Peñita
|
Hacienda
|
20
|
|
|
La Poza
|
Hacienda
|
15
|
|
|
Los Bacanes
|
Hacienda
|
7
|
|
|
Malacas
|
Hacienda
|
22
|
|
|
Milla Siete
|
Hacienda
|
9
|
|
|
Monte Grande
|
Hacienda
|
14
|
|
|
Monte Rojas
|
Hacienda
|
20
|
|
|
Pariñas
|
Hacienda
|
26
|
|
|
Petacas
|
Hacienda
|
9
|
|
|
Piedritas
|
Hacienda
|
32
|
|
|
Quebrada de Morro
|
Hacienda
|
3
|
|
|
Quebrada Honda
|
Hacienda
|
20
|
|
|
Quebrada Nuto
|
Hacienda
|
5
|
|
|
Q. Pan de Azúcar
|
Hacienda
|
14
|
|
|
Talara Alta
|
Pueblo
|
7.373
|
|
|
|
|||
|
Distrito
LOBITOS
|
|
3.113
|
422
|
|
Lobitos
|
Pueblo
|
3.071
|
416
|
|
Sicchez
|
Caserío
|
42
|
|
|
|
|
|
|
|
Distrito
MANCORA
|
|
8.630
|
1.460
|
|
Máncora
|
Pueblo
|
4.015
|
|
|
El Ñuro
|
Caserío
|
205
|
|
|
EL Puente
|
Estancia
|
338
|
|
|
El Vichoyo
|
Estancia
|
145
|
|
|
Los Organos
|
Pueblo
|
3.927
|
|
En la Provincia de Talara en 1961 habían 64.317 personas que profesaban
la religión católica y 1.805 eran protestantes. Entre estos últimos una gran
cantidad de extranjeros.
En diciembre de 1961, el Congreso aprobó la fijación de los límites
entre los distritos de la Brea y Pariñas, que luego como Ley 14019 se promulgó
en enero de 1962. La Ley decía:
Artículo 1°.- Fíjese los límites del distrito de Pariñas en la provincia
de Talara, del departamento de Piura, en la forma siguiente: por el norte los
actuales límites distritales de Lobitos y El Alto; por el este el límite de la
provincia de Sullana hasta el cerro El Guineo; por el sur, del cerro El Guineo
la línea se dirige al cerro Cabuyo,
continuando hacia el cerro Buenos Aires, hasta terminar en el cerro Prieto, de
este punto el lindero sigue en dirección al mar, hasta punta Arenas y por el
oeste, el litoral comprendido entre punta Arenas y punta Capullanas hasta la
intersección del límite con el distrito, de Lobitos, lugar donde comenzó esta
demarcación.
Artículo 2°.- Fíjese igualmente los límites del distrito de La Brea, en la
provincia y departamento citado en el artículo anterior, en la forma siguiente:
por el norte el límite del distrito de Pariñas, descrito en el artículo
precedente: por el este el límite provincial de Sullana, hasta su intersección
con el límite provincial de Paita; por el sur, el límite de la provincia de
Paita y por el oeste, el litoral comprendido entre la intersección de los
límites del distrito de Pariñas, lugar donde comenzó su demarcación.
La ley fue aprobada el 12 de diciembre de 1961 por el Congreso, habiendo
firmado Enrique Martinelli Tizón como presidente del Senado. Armando de la Flor Valle
como presidente de la Cámara de
Diputados. Don Cesáreo Vidalón como senador secretario y doña Carlota Ramos de
Santolaya, como diputada secretario. Esta última era diputada por Piura.
La Ley 14019 fue
promulgada por el presidente don Manuel Prado el 16 de febrero de 1962, con la
firma del ministro Ricardo Elías Aparicio.
El 16 de abril de 1956 en ceremonia pública que revistió gran solemnidad
se inauguró la base aérea de “El Pato” en Talara. Al acto concurrió el ministro
de Aeronáutica mayor general Enrique Bernales, a quien se hizo entrega de la
primera pista de aterrizaje de los que constituía un plan integral. El área
pavimentada de concreto era de 33.000 m2 y
la de asfalto de 232.000 m2
habiéndose registrado un movimiento de tierra y material afirmado de 127.000 m3
en un tiempo record de construcción de sólo 4 meses a un costo de S/.
12'000.000. La obra fue construida por los ingenieros Carlos Costa Elice y
Jorge Montero Muelle, habiendo corrido a cargo del segundo el discurso de
entrega de las obras.
Siendo en
1956 alcalde de Talara el Dr. Manuel Llanos Franco, convocó a un concurso para
la confección del escudo de Talara.
Como presidente del jurado calificador fue designado el general de
brigada José Víctor Tenorio Hurtado. Se presentaron varios trabajos habiendo
resultado ganador don Pascual Jorge Zapata Ordinola.
El escudo está formado por un marco de color rojo fileteado en oro. En
la parte superior en letras de oro se lee PROVINCIA DE TALARA. En la parte
inferior del marco, también en letras de oro se lee: LEY N° 12649 XVI III MCMLVL. En cada costado
de la bordadura hay tres soles que representa a los seis distritos que tenía la Provincia
en ese año. Dentro del marco, el campo es de color azul celeste y en la parte
central y de gran tamaño hay una letra T que significa Talara. Flanqueando la
letra hay dos torres de perforación de petróleo. Debajo de la T, hay un ancla que
representa el carácter marítimo de la provincia. Al costado del ancla y bajo
cada torre hay dos peces, un atún en el costado derecho y un merlín en el lado
izquierdo que simbolizan la riqueza pesquera de su mar. Sobre la parte superior
de la T, hay una corona
cerrada de Rey.
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